La filosofía y el pecado original
DOI:
https://doi.org/10.53439/stdfyt23.12.2009.173-186Resumen
Aunque no pueda probar la existencia del pecado de Adán, la razón es capaz de explorar la racionalidad del misterio del pecado original. La filosofía moderna, de Rousseau a Marx, refleja las repercusiones teóricas y prácticas de la negación de la historicidad del primer pecado: o bien se hace a Dios autor del mal, o bien se niega que la humanidad sufra las consecuencias de una rebelión. En el primer caso, el mal formaría parte de la naturaleza humana y sería insuperable. En el segundo, el hombre se vuelve autónomo y artífice de la utopía de una sociedad perfecta. El artículo analiza algunas distinciones que la filosofía aporta y que son necesarias para que la noción de pecado original no parezca algo absurdo, sino más bien plausible.














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